Si piensas que entrenas para mejorar, entonces sigue leyendo.
Seguro que estás pensando que preguntarte cuál es la finalidad de entrenar se trata de una pregunta trampa. Pues sí: tiene trampa la pregunta.
Si preguntamos a alguien con poco conocimiento de entrenamiento deportivo muy seguramente nos dirá que entrenar sirve para mejorar, pero vamos a ver una respuesta más profunda.
Primero tenemos que diferenciar entre los días en que entrenas y los días en que haces ejercicio.
Si queremos simplificar, la finalidad de entrenar podría ser mejorar, mientras que la finalidad de hacer ejercicio es disfrutar del deporte, o compartir un rato con amigos, o controlar el peso.
Como puedes intuir, la diferencia entre entrenar y hacer ejercicio depende del rendimiento.
Pues bien… hablemos de rendimiento.
¿La finalidad de entrenar es mejorar?
Piénsalo bien. Si me dices que entrenas para mejorar, entonces esto significa que cuanto más entrenes más mejorarás. O sea que si cada día entrenas 20 horas serás mucho mejor que un deportista profesional que solo entrena 5 o 6 o 8 horas.
Si queremos decir las cosas con exactitud, entonces tenemos que decir que
La finalidad de entrenar es fatigar al organismo para que a consecuencia de esta fatiga se adapte y se haga más fuerte.
La consecuencia de que tu cuerpo se haga más fuerte es que mejoras.
Vamos a juntarlo todo en una sola frase:
La finalidad de entrenar es fatigar al organismo y gracias a esta fatiga consigues mejorar.
Hay días para entrenar y días para hacer ejercicio
En resumen, lo que quiero que reflexiones es que entrenar sirve para fatigarte y es el camino para mejorar, pero no tienes que fatigarte cada día. Hay días en que puedes hacer ejercicio, que puede ser una actividad social o de desconexión, y que es igualmente válido para evolucionar.
La clave radica en ser consciente en que hay días que toca darle duro y acabar cansado/a, mientras que hay otros días en que es recomendable no pasarte de rosca para recuperarte de la fatiga acumulada.